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La violencia contra las mujeres tiene múltiples manifestaciones.

– La violencia contra las mujeres tiene múltiples manifestaciones.

DEFINICIÓN DE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y CONVENIO DE ESTAMBUL.

Toda violencia contra una mujer porque es una mujer o que afecte a las mujeres de manera desproporcionada.

La violencia por razón de género contra la mujer constituye una violación de sus derechos humanos y sus libertades, atenta con la dignidad humana, y se erige como una lacra que aún continua presente en nuestra sociedad y que supone un grave obstáculo para el logro de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.
La violencia contra las mujeres y niñas no es circunstancial, ni está asociada a un contexto determinado, se trata de un problema global que tiene raíces estructurales y que tiene que resolverse con una transformación en el sistema cultural que a su vez impregna todas las esferas de la sociedad (Antolín Villota, 2003).
El artículo 3 del Convenio de Estambul define violencia contra las mujeres como: “Una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación contra las mujeres, y se designarán todos los actos de violencia basados en el género que implican o pueden implicar para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica, incluidas las amenazas de realizar dichos actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, en la vida pública o privada“. Ese mismo artículo, en su apartado d) también define la violencia contra las mujeres por razones de género como «toda violencia contra una mujer porque es una mujer o que afecte a las mujeres de manera desproporcionada».

INVISIBILIDAD DE ALGUNAS DE SUS MANIFESTACIONES.

Algunas violencias contra las mujeres fuera del ámbito de la pareja están invisibilizadas en la sociedad.

El derecho de las mujeres, niñas, hijos e hijas de las víctimas y supervivientes de violencia machista a vivir una vida sin violencia está consagrado en los acuerdos internacionales de derechos humanos como la “Convención para la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer” (CEDAW), el “Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica” (Convenio de Estambul) o la “Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (Convención de Palermo)”, entre otros instrumentos internacionales de derechos humanos. Sin embargo, algunas violencias contra las mujeres fuera del ámbito de la pareja están más invisibilizadas en la sociedad en general, para las profesionales de referencia, etc., lo que dificulta el acceso a los derechos reconocidos. En España, la Estrategia Estatal para combatir las violencias machistas (2022-2025) visibiliza todas las violencias machistas y consagra nuevos elementos rectores que apenas se habían contemplado previamente (interseccionalidad, diligencia debida, principio de reparación, rendición de cuentas anual, los hombres como agentes cambio).
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PROTECCIÓN DE LAS VÍCTIMAS DE VIOLENCIA EN EL ESTADO ESPAÑOL.

“Todos los actos de violencia basados en el género que implican para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica, incluidas las amenazas de realizar dichos actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, en la vida pública o privada.” 

El primer instrumento a nivel estatal para luchar contra la violencia de género fue la L.O. 1/2004. Esta Ley, sin embargo se centraba exclusivamente a la violencia de pareja (denominada en el Convenio de Estambul “violencia doméstica”) y limitaba la asistencia social, jurídica y psicológica a las víctimas de violencia ejercidas por parte de sus parejas o exparejas.  
A raíz del compromiso adquirido mediante la ratificación del Convenio de Estambul en 2014, se aprueba el Pacto de Estado contra la Violencia de género en 2017, en el que se contempla, entre otras medidas, la ampliación del concepto de violencia de género a todos los tipos de violencia contra las mujeres contenidos en el Convenio de Estambul. Consecuentemente, se aprueba la Ley Orgánica de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia y, en 2022, la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, que reconoce las violencias sexuales hacia las mujeres como una forma de violencia machista.
Actualmente, la “Estrategia estatal para combatir las violencias machistas 2022 – 2025” designa todos los actos de violencia considerados violencia contra las mujeres y aborda todas las formas de violencias machistas y se consagran elementos rectores como la interseccionalidad, la diligencia debida y el principio de reparación.